
En aquellos momentos que solo quiero correr , alejarme de tantos problemas absurdos que absorben a las personas , y que de paso sin ser parte de ellos , también me absorben a mi. solo busco una guarida por unas horas y pensar en lo más mínimo de la vida y de nuestra existencia . Agarrar un buen libro y contemplar la copa de los árboles, el canto de los pájaros y el resonar de el agua que cae de las montañas o simplemente una charla tan divertida con el amor de tu vida con ese hombre de tus sueños, de tus suspiros, ese rey que todas tenemos; realmente es hermoso y me ayuda a olvidar todo lo malo que pasó aquel jueves 6 de mayo. Pienso en que pasó para reaccionar de tal forma , que se me pasó por la mente para responder de tal manera y arrebatar todo lo que en mi vida he defendido , son sólo segundos los que separan mi alegría crónica a una lagrima derramada en mis mejillas hasta casi llegar a las puertas del tercer cielo y consigo hasta hoy llevar esas secuelas tan trágicas q aun matan mi cuerpo y mi alma. Pero vuelvo a contemplar las copas de los árboles con la sombra que brindan los rayos del sol y esa esencia del hombre soñado, deseado todo lo malo desaparece, desaparece.
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